He titulado este post de esta manera por que ayer por primera vez pude experimentar unas de las sensaciones mas emocionantes que cualquier motero puede sentir a los lomos de su montura… tocar con la rodilla.
Todo comenzo hace un par semanas cuando decidí comprar un mono de cuero. Me faltab ese complemento de seguridad para sentirme bien encima de la moto y poder disfrutar de su conducción con menos complejos de como lo estaba haciendo hasta ahora.
Tras revisar un monton de monos por ebay y diferentes webs al final me decidí por un Alpinestar modelo Vector en color Negro y tallar 52 de una sola pieza. Al principio tuve multitud de dudas si elegir entre una o dos piezas pero tras analizar los consejos de los compañeros y tras mirar mi armario motero me decidí por un “mono” propiamente dicho.
Tras comprar el mono el sabado por la mañaba el domingo me decidí por salir a dar de si el mono y a adaptarme a las botas que tambien eran nuevas. Tras rodar un centenar de km tranquilo a base de continuos cambios de marcha empece a apretar más y más y poco a poco empece a descolgarme a inclinar con toda la intención de tocar con la rodilla hasta que por fin, tras coger confianza con la inclinación de la moto consegui rozar una docena de veces sin mayores problemas y dejandome una sonrisa en la boca casi mas grande que cuando me saque el carnet o cuando estré la moto.
Es una sensación casi indiscriptible, al menos la de la primera vez que toca con el suelo y escuchas como arrastra la deslizadera con el suelo. Tras hacerlo unas cuantas veces me di cuenta de la tecnica que tenia que aplicar y como debia descolgarme para poder hacerlo bien sin que la trazada ni la seguridad de la conducción se viera afectado.
Ahora estoy con ganas de volver a coger la moto y seguir disfrutando de esta nueva experiencia que es conducir con un mono de cuero, con todas las nuevas posibilidades que ello conlleva.


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Pues nada, a seguir tocando asfalto con la rodilla…Pero por favor, no conmigo de paquete!!!!!!!!!!